
Me atrevo a decir que echo de menos a Galindo y el “páralo Pol” de Boris… Crónicas ha pasado de ser un programa innovador, con contenidos interesantes (sí, lo sé, nada de contenidos culturales, pero por lo menos entretenía) y de pseudo periodistas que hacían gracia a un gallinero repleto de gente indeseable empezando por el propio Javier Sardà y pasando por todos esos seres que piensan que son humanos cuando verdaderamente son MARCIANOS. Algún ejemplo podría ser cualquiera de esas joyitas de grandes hermanos, casas de sus vidas, muchachas de dudosa profesión y ex convictos y maltratadores venidos a más por contar precisamente que han estado en la cárcel y han maltratado.
No sé que opinarán los profesionales del periodismo de este pretendido programa de entretenimiento líder de audiencia, pero creo que es muy triste que los que allí trabajan delante de las cámaras (y digo delante) sean alabados por la mayoría de la gente que ve la televisión a partir de las 12 de la noche. Un poco de seriedad, ¿a quién le interesa ver el culo fofo de Boris y escuchar los gritos de analfabetos que no saben ni hacer la “o” con un canuto?
Veremos qué pasa con la entrada de Buenafuente en Antena 3.
