Mis queridas damas y caballeros, en estas fechas tan señaladas, me complace poder apartarme durante unos segundos de la chimenea de mi palacio invernal, para traeros unos consejitos cómplices, que os harán brillar como nunca en las fastuosas fiestas navideñas.
Me encontraba yo el otro día recogiendo el cartoncito con el que venían dobladas unas medias que me acababa de comprar, cuando de pronto me sentí como uno de esos atolondrados chiquillos, que entraron corriendo a una cueva, y maravillados quedaron al contemplar las pinturas rupestres de Altamira. Qué descubrimiento, amigos! Mis ojos correteaban de un lado a otro, siguiendo las líneas de tan insólito documento, y mi mente bebía extasiada todo lo que allí se decía.
Diantres, me dije, si hubiera descubierto esto antes, otro gallo me habría cantado! No sé qué he estado yo haciendo tanto tiempo sin estas sabias instrucciones. Iluminaos, mis queridos lectores:
La piedra de Rosetta en el mundo del vestir.
Y si tenéis la suerte de ser bilingües no dejéis de leerlo en ambos idiomas. Ya se sabe que cada lengua tiene sus matices intraducibles y con la doble lectura se enriquece mucho el texto y se capta mejor la esencia.