Al contrario de lo que pueda parecer, este post no va sobre música. No voy a meterme con los gustos de nadie en esta ocasión. Sin embargo, no puedo pasar por alto esa malísima costumbre que tienen algunos músicos de dar muestra en sus letras o en sus apariciones públicas de su irritante estupidez.
Un cruce entre Avril Lavigne, Azucar Moreno y Cybercelia.
Este es el caso de Las Niñas, tres productos de la ESO, que no tendría problema en escuchar si cantaran en islandés. Por desgracia, entiendo lo que dicen y tengo que sufrir la vergüenza ajena y la indignación que me causan las letras de sus canciones.Donde se encuentran la profunda ignorancia y el atrevimiento, donde se encuentran la ordinariez y la mala educación, la desinformación y el folklore político, los piercings y los tribales, ahí están ellas.
Guau, tía, qué supermacarras. Sin embargo, la culpa la tenemos nosotros. Porque que se tomen en serio letras como las suyas y que en las críticas musicales se hable de ellas como “œun grupo de artistas reivindicativas, comprometidas con la realidad y con letras combativas” es de risa. Que se las tome en serio y que se las censure para darles todavía más publicidad, demuestra que nos hemos vuelto todos rematadamente subnormales.Os pego mi letra favorita. Es de la canción Ojú, que remueve conciencias y que estuvo a punto de conseguir que Aznar retirara las tropas de Irak, con la consecuente salvación del mundo, el medio ambiente y los derechos de la mujer:
ojú, ya no hay veinte pavos,
ojú, que ahora son centavos,
ojú, que me quiten el piercing,
ojú pa trabajar en un banco,
lalolaley ellolayloleo,
ojú, el bush mosqueao,
ojú, y el otro escondio,
ojú, los canallas que me roban,
ojú, e dinero del bolsillo
gescartera, gescartero,porompompom porompompero.
.ESTRIBILLOtiempo extraño, tiempo raro
pa la peña en este planeta,
seguiremos luchando por nuestros hijos
pa que puedan chupar de la teta.
ojú, el triunfo ma dejao,ojú , los hilos del mercao,
ojú, aqui nadie dice na,
ojú, que han vendio to los pescaos.
nilo niley
viva el flamenco bueno.
ojú, argentina por los suelos,
ojú, ahí nadie tiene sueldo,
ojú, pero mira el presidente,
ojú, se sube el quince por ciento,
corralito corraleo
menuda crisis en el mundo entero.
Decimos no, no a la guerra,que la guerra es mu perra,
y si nadie nos quiere echar cuenta
que mira que la peña está que revienta
desde madrid a paris
desde cai a pequín,
las gente en las calles dice no
que no, no a la guerra
que la guerra es mu perra.
Como veis destila ingenio y sutileza en su totalidad, pero he marcado en negrita las frases que considero absolutamente brillantes.
Virgencita, virgencita, que no me la encuentre nunca. Además, las Niñas, que hablan de paz y condenan la violencia en sus canciones (con sus propias palabras, claro), son las típicas orcas que ahora mismo me cruzarían la cara sin contemplaciones. Vamos, las típicas que las ves por la calle y te cambias de acera. Por si te queda alguna duda, en , de pronto, sin venir a cuento sueltan:
Niñas/ tres niñas/ si no te gusta lo que hacemos te metemos una piña.Sin palabras.
Las Niñas acaban de sacar su nuevo disco en el que vuelven a arremeter con fuerza contra las injusticias sociales. Sus integrantes dicen:
“En ésto estamos solas, no hay ningún grupo como el nuestro, de R&B y tan reivindicativo. Estamos entre lo comercial y lo alternativo, hemos estado vetadas, se nos ha apoyado y por eso nos metemos en otros ambientes”.
“Estoy convencida de que encantará a nuestros seguidores. El disco está guapísimo.”
“Soy latina cuando muevo el chochete”.
Pues ya sabéis, yo de vosotros iría corriendo a su sitio web, antes de que sea remodelado y os quedéis sin ver la curiosa navegación con tetas y piercings, que define muy bien el estilo de este grupo. Y no os perdáis por favor, la sección “supermujeres”, donde varios artistas urbanos han colgado hilarantes muestras de su talento.
Próximo capítulo: Bebe y el feminismo del todo a 100.