Todo el mundo sabe que el enchufismo, por razones orgánicas, funciona siempre en vectores verticales. Es decir, son los padres los que ayudan a los hijos, tíos a sobrinos, abuelos a nietos, e incluso al contrario. Pero hay casos anómalos que casi nunca prosperan en los que esos vectores cruzan un vacío horizontal para darse de bruces contra una dura realidad: los hermanos no cuelan.
Ejemplo 1
Penélope y Mónica Cruz
Este caso patrio es recalcitrante a más no poder, y probablemente la nudosa mano de la matriarca de las Cruz esté detrás de todo esto, ya que amenazan con otro hermano más que dice que es cantante. Mónica, a la que cariñosamente apodan “Mono” por razones que se nos escapan, se nutre cual parásito simbionte de la no tan alargada sombra de su hermana, e intenta una y otra vez “ser actriz”. Lo ha intentado a saco, pasando sin pena ni gloria por UPA con esa interpretación que daba escalofríos, repite por activa y por pasiva que ha sido bailarina de Joaquín Cortés y ahora saca una colección en Mango con su hermana poniéndose a la misma altura de un pedestal que, sinceramente, le viene grande, por mucho que Pene no sea santo de nuestra devoción. Mono, bájate del árbol.

Mono: Tía, ¿seguro que estos pendientes no me hacen las orejas más grandes?
Pene: Que no, boba, que estás ideal.
Ejemplo 2
Los Corrs
En las afueras de Dundalk, Irlanda, hay un viejo granero donde Sharon, Caroline y Andrea se reunían a ensayar cuando se lo permitían sus actividades en la junta de bailes regionales, sus clases de gaélico y los novios de instituto. Pero una amenaza se cernía sobre la felicidad de estas tres hermanas. Una noche tormentosa en la que las chicas volvieron a casa empapadas, entre risas, la madre esperaba en la cocina con el ceño fruncido y malas noticias.
- Vuestro hermano está arriba llorando.
- Joder, mamá, pues que se busque la vida, no es culpa nuestra.
- Os lo voy a decir una vez y una vez sola: al próximo ensayo os lleváis a Jim o no volvéis a ver un instrumento de cerca en vuestra vida.
- ¡Pero es que somos un grupo de chicas, mamá! ¿No lo entiendes? Nuestro éxito depende de ello.
- Ni éxito ni éxita. ¡Os lleváis a vuestro hermano y punto y coma!
- ¡Pero si es que ni siquiera sabe tocar nada, es imbécil!
- ¡Pues le ponéis a dar palos con un tambor! Y como oiga una palabra más, llamo a vuestro padre.
Para Sharon, Caroline y Andrea, aquella amenaza era más de lo que hubieran podido soportar. Aceptaron los términos y capitularon. Aquello echó por tierra la imagen de all-girls band que buscaban las chicas Corr pero no había otra. Y así nació el desequilibrio.

Ejemplo 4
Los hermanos Baldwin
Según el último recuento del National Institute of Statistics de Estados Unidos, los hermanos Baldwin ascienden ya a 432 y subiendo. Hay gente que se gana la vida recitando de memoria todos sus nombres en orden ascendente y descendente pero son pocos los que consiguen retener tal cantidad de información. Los hay gordos, altos, más atléticos, menos rubios, mejores actores, pero todos tienen un ligero aire desagradable que sugiere términos como “tocamientos, manos sudadas, pelotillas, esmegma” y demás. No se descuide: usted también podría ser un Baldwin. Es cuestión de estadística.

Ejemplo 3
Britney Spears, Lindsay Lohan, Paris Hilton, Jessica Simpson y sus pequeñas hermanas clónicas.
Cantante, actriz, presentadora, diseñadora, bailarina, modelo, lo que usted quiera, señora, nos las quitan de las manos. Las hermanas pequeñas de las celebrities están más de moda que las mascotas miniatura o los hijos adoptivos de ascendencia étnica. Y no, no tienen ningún valor en sí, pero cuanto más parecidas a su hermana mayor, mejor. No hay más que darles un fez y un par de platillos y ya tenemos un bonito mono de feria.

Segundas clones nunca fueron buenas.
















