Archive for 21 diciembre 2004

JAVIER SARDÀ JA JA (I)

diciembre 21, 2004
¿Alguien recuerda como era ese programa, Crónicas Marcianas, allá por el 97 cuando lo vimos nacer? Yo sí, y reconozco que cada noche lo veía; era la novedad, Sardà era considerado un periodista serio que entrevistaba cada día a un personaje conocido (no casposo) y lo hacía incluso con gracia.
Image Hosted by ImageShack.us

Me atrevo a decir que echo de menos a Galindo y el “páralo Pol” de Boris… Crónicas ha pasado de ser un programa innovador, con contenidos interesantes (sí, lo sé, nada de contenidos culturales, pero por lo menos entretenía) y de pseudo periodistas que hacían gracia a un gallinero repleto de gente indeseable empezando por el propio Javier Sardà y pasando por todos esos seres que piensan que son humanos cuando verdaderamente son MARCIANOS. Algún ejemplo podría ser cualquiera de esas joyitas de grandes hermanos, casas de sus vidas, muchachas de dudosa profesión y ex convictos y maltratadores venidos a más por contar precisamente que han estado en la cárcel y han maltratado.

No sé que opinarán los profesionales del periodismo de este pretendido programa de entretenimiento líder de audiencia, pero creo que es muy triste que los que allí trabajan delante de las cámaras (y digo delante) sean alabados por la mayoría de la gente que ve la televisión a partir de las 12 de la noche. Un poco de seriedad, ¿a quién le interesa ver el culo fofo de Boris y escuchar los gritos de analfabetos que no saben ni hacer la “o” con un canuto?

Veremos qué pasa con la entrada de Buenafuente en Antena 3.

CM (II). Rocío Madrid.

diciembre 21, 2004

Esta personaje es una a las que se refiere nuestra Rottenmeir. Qué derroche de mal gusto. Qué poca gracia en sus movimientos, qué arritmia acusada en sus bailes. Ni siquiera es guapa, ni siquiera es fea. No tiene estilo, peor, es víctima de esti-listas como diría Tía Petunia, que le cuelgan todo lo que ellas consideran fashion. Puajjj.

Free Image Hosting at www.ImageShack.us

Por lo visto esta profesional comenzó siendo fan de Operación Triunfo, ese era su currículum, ser una chillona que perseguía a los concursantes de este programa… así creyeron en Crónicas Marcianas que merecía un espacio. Tal vez también influya su condición de “chica para todo” de Sardá, lo mismo le puedes pellizcar el trasero que tocarle un pecho, o plantarle un beso de tornillo. Ella se ríe.
Ella se arrastra por debajo de la mesa. Ella supera a su parodia de Homo Zapping.
Por no hablar de esa tendencia televisiva a considerar graciosa cualquier frase pronunciada con acento andaluz. Sí, esta señorita al igual que la ya homenajeada en esta página, Terelu y progenitora, la Gallina, que cuando pretenden decir algo chistoso lo hacen con su acento malagueño atreviéndose a forzarlo.
Pero, no habrá profesionales con algo interesante que contar? ¿Gente divertida además de Latre (que esperemos no se contamine demasiado en esa basura de programa)? Presentadores con más escrúpulos? Otra cosa que no sean tetas, culos? Venga hombre, que esto parece la España del destape!!!

EL DÍA QUE VIVÍ PELIGROSAMENTE

diciembre 18, 2004

Convencida en la distancia por una de mis primas del norte, decidí engancharme a Ana y los 7, argumentando “no está tan mal, mujer” ella pretendía hundirme en ese bucle que son las “series nacionales para toda la familia”. Y luego la mala soy yo.

El primer intento no fue tan traumático, estaréis de acuerdo conmigo en que la casa de muñecas de la cabecera es de lo más navideño, muy apropiado, oye. Pero claro, el espíritu te abandona cuando ves aparecer a Anita, tan mona ella, la Froiland Mary hispánica, que a falta de cortinas floreadas para coser trajecitos a toda la familia con una lentejuela se hizo un traje.
Pero Ana O. es un personaje tan super-star que hay que comentarlo aparte, recogiendo otro día el testigo de Rottenmeier. Mejor abordamos el savoir-faire general, Qué argumentos! Qué decorados! Qué fidelidad a la realidad que nos rodea! Qué bien tratados los personajes según su público objetivo! Ahí tenemos a Chechu que ya no es virgen ni se pone tibio a churros del abuelo Manolo, y la hermana número 1 que obviando la situación de paro generalizada y el problema del becariado insano, sin empezar Derecho ya tiene buffete, y el amigo moderno que resulta que es pobre, y fontanero, con lo que ensucia eso las manos, por diossss, pero ya lo limpia la chacha que tiene que ser o tonta o del sur, que según los guionistas debe ser lo mismo.

Así que ponte en cura, que hay para todos ¿tu abuelo no sabe como actuar con sus nietos los gemelos trastes y univitelinos? Un capitulo de tan denostada serie y a bailar, ¿tu tía tiene reservas al contratar a mari la niñera porque se dice en tu pueblo que fue bailarina de can-can? Dos capitulitos y pista, ¿está preocupado tu cuñado porque su hermano el de granada tiene una hija con problemas hormonales y está liada con su vecino el del 5º que al parecer es el padre putativo de esa famosa bióloga? Mejor regálale los dvds de la primera temporada.

Después de un lunes en casa visionando tal espectáculo, uno no sabe si darse al anís del mono, o tatuarse los guiones para no olvidar, como Stephen Dorff en Memento, afortunadamente se rumorea que esto se acaba, al menos durante unos meses, y aunque mi prima esté deshecha en lágrimas yo doy gracias por haberme salvado de la adicción por los pelos.

Sobreviviremos?

diciembre 13, 2004

Cuando parecía que empezábamos a levantar cabeza, cuando empezábamos a olvidarnos de ese prototipo femenino ponzoñoso llamado Pretty Woman, apareció Bridget Jones.
Especialmente peligrosa, ya que desde el principio fue amparada por el pseudofeminismo barato “cosmo” y porque es, como todo el mundo dice, “graciosa”.

Cada uno que se ría con lo que quiera, pero de ahí a que Helen Fielding, Marian Keyes y demás escoria literaria (por no citar algún ejemplo patrio recientemente premiado…) se conviertan en referentes de la literatura feminista de este nuevo siglo, con unas bragas enormes por bandera… pues no, por ahí no podemos pasar.

Además, estas tías se forran el riñón contribuyendo a que las cabezas de muchas jovencitas se queden, no ya huecas, sino llenas de ideas completamente falsas.
Las protagonistas de estos libros suelen ser londinesas con una profesión liberal “aspiracional” (escupo bilis, escupo…). Y vienen a decirnos algo así como: “soy torpe, gorda, ciclotímica y pongo más atención en conseguir un polvo que en hacer bien mi trabajo, pero no importa!! porque en realidad soy genial y mis defectos son encantadores y todos los tíos del planeta caen rendidos a mis pies (que es lo único que realmente me importa)”.

Y luego en la realidad, te encuentras con que las tías que desempeñan esos trabajos, aparte de soportar una competencia bestial y unas condiciones laborales extremas, son guapísimas, delgadísimas y hablan con fluidez tres idiomas como mínimo.

Nunca he podido con los estereotipos femeninos y los convencionalismos. Pero si encima me vienen disfrazados de feminismo, cuando son todo lo contrario, me asquean todavía más.