Archive for 17 octubre 2007

Leegan & Marlowe

octubre 17, 2007

Probablemente no debía haberme acabado esa botella anoche. Pero ¡qué demonios!

Entré en el despacho y al cabo de dos minutos Philip llamó al interfono, alguien quería verme. Le dije que pasase y me encendí un cigarrillo. El despacho estaba aún a oscuras y únicamente se filtraban unos rayos de sol por las persianas, así que sólo pude adivinar su figura cuando plantó sus puños en la mesa. No me molesté en sentirme intimidada.

Vaya modales.

¡Tiene usted que ayudarme!

Y rompió a llorar. Era un tipo escuchimizado y olía a rancio, llevaba un sombrero rojo ladeado que cubría sus rastas y unas gafas de sol pasadas de moda, pude ver claramente los tatuajes de los brazos. Lo había visto antes en algun anuncio, qué patético.

¡Alguien me ha robado el título!

¿El título? ¿de que está usted hablando? ¿quiere un trago? pero me dí cuenta de que no quedaba whisky.

¡El título al cantante más costroso de España!

Joder, aquello empezaba a gustarme. Sentía curiosidad por saber quién o qué podía ser peor que aquello. Creo que habría aceptado el trabajito gratis, pero le dije:

Esto le costará un pico hermano, 1000 pavos más gastos.

Se quedó blanco. Su aspecto no me había engañado. Era el clásico rata, el típico amigo que se acaba tu paquete de cigarrillos sin pestañear.

La policía no debe saber nada, mi fama está en juego, ¿lo entiende?

Su fama… dije irónicamente. Vale, lo entiendo, ¿acaso cree que me gusta que la bofia meta sus narices en mis asuntos?

Le daré 500 por adelantado.

Al salir del despacho le dije a Philip que el mueble bar estaba vacío. Me miró y bajó los ojos antes que la cabeza. Siempre hacía eso.

 ——

Me puse en marcha enseguida, moviendo un par de hilos pude visitar a un antiguo poseedor del título.

¡Caray! cómo pasa el tiempo…

¿Qué quiere?

¿Qué sabe del título al cantante más costroso de España?

Llega tarde, me lo robaron hace años.

Su sonrisa forzada mostraba unos dientes ennegrecidos y a pesar de su intento por estar a la última, el collar de bolas le delataba. Aunque no era ya ni la sombra de lo que en su día debía haber sido.

Cerré la puerta y me fuí. Así que se lo robaron… llamé a Philip para que hiciese un par de averiguaciones por las cárceles locales y en media hora sonó el gong. Sin perder un minuto, me puse al volante de mi Chrysler y me dirigí a las afueras.

Le encontré hablando con unos chavales en un parque. Demasiado pequeños para estar fumando, pensé. Se fueron con ademanes nerviosos antes de que llegase siquiera a los columpios.

Seré directa, no tengo todo el día. ¿Qué sabes del título al cantante más costroso de España?

Entrecerró los ojos. Quizás había tomado algo, probablemente; y empezó a canturrear:

Te pido perdón, a sabiendas que no los concedes
Te pido perdón, de la única forma que se.

——-

Volví al despacho escopetada. Era tarde, Philip ya se había ido. Me encontré en la mesa un paquete. Al abrirlo comprobé con alivio que era un Chivas Regal envuelto en una caja de cartón…

Un momento… ¡cartón! ¿cómo no había caído antes? ¡Tenía la pieza que me faltaba!. Abrí mi cajón y dí un repaso a los sospechosos habituales, y entonces lo encontré:

Vaya truquito lo de mirar hacia arriba para la foto ¿eh? Pues para las entradas no cuela.

Créeme si te digo que el contraluz no te favorece nada.

Es esto o ponerte un gorro.

Aunque realmente no estoy segura de que tenga remedio.

Una tras otra pasaba las fotos como si de cartas se tratase. No había duda. Esa botella de whisky estaba a punto de ser abierta.